El antaño poderoso clan Ichimonji, después de que su patriarca Hidetora tomara la decisión de dar el control de su reino a sus tres hijos, entra en una espiral de decadencia. Tarō, el hijo mayor, recibe el prestigioso Primer Castillo y se convierte en el líder del clan Ichimonji. A los otros dos hijos, Jirō y Saburō, se les concede los castillos Segundo y Tercero respectivamente. Jirō y Saburo tienen que apoyar a Tarō y, al ilustrarles esta orden mediante la imagen de un haz de flechas, su padre Hidetora les aconseja fortalecerse entre los tres.[11] Hidetora seguirá siendo el líder oficial y mantendrá el título de Gran Señor. Saburō critica la lógica de su padre. Hidetora consiguió su poder mediante la traición, le dice, y sin embargo espera que sus hijos le sean leales. Hidetora confunde este comentario con una amenaza y, cuando su sirviente Tango sale a defender a Saburō les destierra a ambos.
Así empieza la tragedia. Primero su hijo mayor le arrebata su nominal título, por lo que se va a su segundo hijo, Jiro, el cual también actúa contra él. Finalmente ambos se alían contra Hidetora, cuando se refugia en el tercer castillo, donde le derrotan. Así, Hidetora empieza a enloquecer, algo que se acentúa más cuando esas luchas de poder, que ahora hacen sus dos hijos mayores entre sí, destruyen más y más el reino.